samedi 13 février 2010

13, Febrero 2010


Estaba asustada, no sabía que hacía en aquel lugar. La habitación estaba oscura, los muebles viejos y muchos dañados. Pero a pesar de todo podía reconocer el lugar donde se hallaba, era el orfanato donde se había pasado su dura infancia, donde la maltrataron y explotaron; pero debían haber abandonado ya aquel edificio, quizá cuando ella misma denunció a aquellas personas, cuando por fin quedó libre…
No conseguía recordar como había llegado allí, lo último que recordaba era estar paseando por el callejón de al lado de su casa. Ahora estaba en aquella habitación, que tan malos recuerdos le traía, la puerta cerrada, bloqueada, la ventana era imposible abrirla.
Se quedó llorando en el suelo. Más tarde se levantó y se dirigió a la ventana, pero al mirar a través de ella solo puedo ver un precipicio de oscuridad, tal y como le ocurría de pequeña… No podía escapar, estaba atrapada… Y de golpe le vinieron a la cabeza todas esas sensaciones que creía haber olvidado. Sensaciones de angustia, falta de libertad y soledad. Casi podía oír esa voz fría y malévola en la habitación continua…
Rompió en un ataque de pánico y angustia y comenzó a gritar desesperada, a dar golpes a los muebles y a llorar aún más fuerte. De repente sintió un dolor fuerte en la mano, se miró, y al verla toda cubierta de sangre, comprendió que debía calmarse y pensar.
Decidió mirar a ver si encontraba algo, abrió cajones y armarios hasta dar con una nota en la que estaba escrito:
“A veces, tu mejor sueño es la peor pesadilla para otro. La venganza de unos es el dolor de otros”
Se quedó mirando la nota y empezó a recordar. Estaba caminando por el callejón y vio como una mujer le seguía, tendría aproximadamente el doble de años que ella. Le había resultado familiar y ahora recordaba de que le sonaba aquella chica. Fue cuando acababa de denunciar a los dueños del orfanato, los habían condenado a pagar una cantidad muy elevada de dinero, además de cumplir condena. Recordó que vio en los informativos la noticia: unas horas antes de que los fuera a buscar la policía se suicidaron para no tener que ir a la cárcel. En la noticia se veía como una chica lloraba desconsoladamente, era la hermana de la dueña del orfanato. Y era a ella a la que había visto aquella tarde…

Vio que con la nota había un cuchillo, lo cogió con manos temblorosas y supo cual era la única opción que tenía. Cerró los ojos y en un movimiento rápido se clavo el cuchillo… En los últimos segundos notó dolor, sangre, miedo y, por último, el cálido abrazo de la muerte.

Despertó con el corazón latiéndole como nunca le había latido, se había dormido en el autobús, menos mal que todavía no había llegado a su parada.
Bajó del autobús pensando en aquel sueño, todavía asustada. Cuando iba caminando por un callejón cerca de su casa, observó que alguien le seguía; se volvió y vio a una mujer observándola, le resultaba tan familiar ese rostro…

vendredi 5 février 2010


"Una chica escribe... Esas serían sus últimas horas (si llegaban a horas) de vida.
Acaba de tomarse todas las pastillas que pudo, no sabe muy bien que efecto le harán, ni para que servía cada una de ellas exactamente; pero si sabía el nombre de cada pastilla, las había ordenado y guardado hasta entonces por grupos, en bolsitas dentro de una bolsa un poco más grande. Si, hasta para eso tenía que ser una maniática del orden.

No le daba miedo lo que ocurriría, más bien intriga, como si fuera una película; la película de su propia vida.

No le importa quien deja atrás, ni cómo reaccionarán todos... Solo una persona le importa, le preocupa... pero también por ella ha decidido llevar a cabo esto; para ayudarla... no se puede entender, no, solo si eres esa chica entenderías porque así le ayuda. Ella la quería, más que a nadie, que a nada, más que a si misma, que a su familia, a sus personas cercanas, a aquellos con los que llevaba toda la vida, aquellas pequeñas cosas que en un pasado la hicieron sonreir... Sonreir ¿Cuanto hacía que no sonreía de corazón? semanas... meses... No, miento, si que sonreía de corazón muchos días, cuando podía hablar con esa persona tan importante.

Tantas cosas quería expresar esa chica, que se le mezclaban todas y no podían salir. Así que decidió dejarlo incompleto, con todas las ideas ocultas para siempre... que todas las personas se diesen por despedidas, a ella ya no le importaba nada. "

Liz, alguna vez te he dicho que por ti lo daría TODO, es cierto, lo sabes... quiero que tomes un límite, que lo respetes...
Sister, no sé como agredecerte todo lo que has hecho por mi...

lundi 1 février 2010

Someday maybe I'll try


-¿Qué como siento que mi vida? Es difícil de explicar, pero quiza una historia sirva de algo...


"Estás colgando del precipicio, tan solo tus manos sujetándose con dificultades al borde impiden que te caigas, pero sabes que eso no durará, que tus manos llegará un momento que digan basta, y caeras.... De repente aparece una persona en el borde, está ausente, mirando al cielo, y no te ve... Quieres gritar, llamarle, pero no sabes como hacerlo, no te sale la voz. Una persona te dijo que las personas siempre miran a los de abajo, que todos somos héroes, pero no es cierto, ni esa persona miraba abajo, ni tu eras ningún héroe... Al cabo de unos minutos, consigues emitir un pequeño suspiro, y la otra persona baja la vista hasta ver tus manos. Justo cuando te iba a coger de la mano, decide pararse a pensar. "Si la salvo, me arriesgo a que duden de haber sido yo la que la haya empujado al precipicio..." Ese pensamiento le dió un miedo inmenso, así que cerró los ojos y sin decir "lo siento" si quiera, se marchó. Al verte sola de nuevo, pierdes toda esperanza, y sueltas las manos, esperando una muerte sin más dolor."



Este texto lo escribí hace mucho, es algo como las historias del libro de Don Juan Manuel de "El conde Lucanor", pero a la vez completamente distinto. En el libro, el conde le pide consejo a su privado Patronio y este le responde con una historia, de la que el conde siempre aprende una buena manera de actuar. En mi caso, alguien a preguntado sobre mi vida, mi felicidad. Para que lo entienda bien le explico una historia, bastante fácil de interpretar... la diferencia es que aquí no sé si alguien sacará una enseñanza o no de ella, pero SI QUE HAY ENSEÑANZA.


PD: esta historia como he dicho la escribí hace tiempo, así que informo de que ahora no sería del todo así, porque ahora serían dos personas las que se acercan hasta donde estoy yo...