vendredi 12 mars 2010

La chica de bronce


Allí está ella, espérandole. Ese dulce sabor acude a sus labios y se acuerda de como deseaba volver a sentir unidos sus cuerpos.

No recuerda su rostro, no hacía falta. Solo su piel morena, que tan suave a su tacto era. Su postura elegante, su cuerpo asombroso y su voz... Su voz, su espectacular voz que haría soñar a cualquiera que la escuchase. Potente y a la vez suave y aterciopelada esa voz era capaz de entonar la más maravillosa de las canciones, una y otra vez, y dejarte asombrado a cada canción como si de la primera se tratase.

1 commentaire:

  1. Gracias!
    Sí, estoy de acuerdo con esa amiga tuya. Cada uno debe saber cómo recordar.

    RépondreSupprimer