lundi 6 septembre 2010

Rendida y vencida.


Triste, humillada, torturada, engañada... Arrinconada en una esquina, tiembla y llora mientras el corazón se le rompe, al igual que sus sueños. Aquel, al que tanto ama, al que había imaginado como el hombre perfecto, se relaja en el sillón mientras ve la televisión. Quiere levantarse pero sus músculos no responden. Quiere gritarle y reprocharle pero la voz no sale de su garganta. Tan solo puede llorar, lamentarse y soñar que aquel desconocido vuelva a ser el hombre de sus sueños.

4 commentaires:

  1. tu escribes mejor que yo...

    me suena a matrimonio que llevan bastante años casados ya xDDD.la confianza da asco hehe



    un beso enorme¡¡¡¡ para ti tmbn

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  2. Al final se lo ha dado mi padre sin que estemos sus hijos....desde luego que que desastre...pero yo no me he gastado ni un duro, no se lo merece...

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  3. Al final ahora que lo he vuelto a leer, si tiene todo el sentido, ayer lo leí muy tarde, y pasa lo que pasa

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