mardi 9 novembre 2010

Lila




Despertó cuando la luz comenzaba a pasar a través de los gruesos cristales de su ventana. Parpadea dos o tres veces antes de abrir los ojos por completo y apreciar el color cereza de las paredes que la rodean. Su cabeza, poquito a poco, se va llenando de pensamientos, preocupaciones, dudas, recuerdos y el cerebro comienza a dar vueltas a su complejo mecanismo.
Como cada mañana, se levanta y se situa frente al gran espejo colgado junto al escritorio. Unos ojos celestes aún llenos de legañas la observan al otro lado del cristal. -Shh, no es momento de pensar- susurra Pauline mientras mira fijamente su propio dedo posado sobre sus labios. Seguidamente, una amplia sonrisa colorea su rostro y se separa del espejo en busca de algo con lo que llenar su estómago.

- ¡Buenos días!
- Fíjate que alegre te despiertas hoy.
- Un buen despertar da lugar a un buen día.
- A ver si es verdad. Te he preparado té.

Tras disfrutar con calma de su té, Pauline entra en su cuarto y abre su armario color almendra. Su falda favorita, esa azul de flores, parece que le saludo con un entusiasmo digno de sacarla de aquel hueco.
En unos pocos minutos sale de su casa con la falda, una camisa blanca, sus gafas de sol y su pelo recogido en una trenza simple y perfecta.
Por supuesto, no se olvida de coger a su fiel bicicleta lila en la que con tanto cariño montaba cada mañana. Calle abajo comienza su breve viaje en el que cada día el viento o la brisa consigue hacer que su vida se convierta en una preciosa melodía silbada.

6 commentaires:

  1. Jopé, qué rabia me da tener que acostarme con un texto así por leer por fin, bonita (:
    Mañana nada más levantarme lo leo.
    (L)

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  2. Nada más puro que el aura que te pega en la cara por la mañana, que el primer sorbo fresco o caliente del día, que una buena compañía o que un breve paseo sin rebeldía.
    El texto transmite de ti, qué mas se puede pedir!

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  3. Mi día ha comenzado como el suyo, después he agarrado una pataleta, y después me he puesto muy muy contenta.

    (:

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  4. Es uno de mis preferidos, de los que más me ha conmovido, la verdad.
    Y es que me va tan rápido el corazón, a veces, que me sale del pecho y me regala unas cuantas historias.
    No me lo aprendí, pero mañana lo copiaré en una hoja y lo llevaré en el estuche para leerlo siempre que me encuentre triste.

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  5. Despues de mil años he vuelto de levantar cabeza de los libros y mis examenes para dejaros un besito :*

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