samedi 29 octobre 2011

Mi futuro como la loca de los gatos

E aquí mis planes de futuro:

- Dentro de un año me iré a estudiar fuera. A Barcelona a ser posible.
- Cuando tenga terminados los estudios viviré algunos años en París.
- En algún momento de mi vida, no sé cual, llevaré el pelo teñido de azul desgastado, en su defecto lila.
- Tendré un gato, o dos.

Y me preguntareis ¿Qué mierda planes son esos? Pues los mios y me siento totalmente orgullosa de ellos. Me siento tan feliz de tener alguna meta en mi vida que me es igual que esa meta sea tan estúpida como tener un gato.
No tengo ni idea de en qué me gustaría trabajar, si quiero tener hijos, vivir sola (que no viviré sola porque estaré con mi gato) o casarme. Por no saber, no sé ni que quiero por navidad. Esas cosas, que sí importan, las decidiré con más experiencia y según vaya trascurriendo mi vida.

mercredi 19 octobre 2011

Punto y aparte



Hacía siglos que no me pasaba por aquí.

Llamadme estúpida, lo soy; llamadme lo que querais porque, ahora mismo, lo más seguro es que tengais razón.

¿Tengo hambre? SÍ
¿Me apetece comer? NO
¿Como? SÍ
¿Tengo sueño? SÍ
¿Me apetece dormir? NO
¿Duermo? SÍ

¿Soy feliz? No ¿Soy infeliz? Tampoco. Entonces, ¿Qué soy?¿Cómo estoy?. Soy estúpida, estoy fingiendo ser feliz con una vida falsa. Perfecta, pero falsa.

Estoy aburrida de la monotomía, aburrida de que siempre salga todo bien de nuevo, aburrida de estar curada, aburrida de fingir ser quien no soy y pretender ser quien nunca podré llegar a ser. Aburrida de todo, de todos.



Pero se acabó el conformismo. Ahora toca arriesgar.

jeudi 28 avril 2011

Piensa antes de hablar

Todos sufrimos, incluso los que parecen más fuertes. No lo olvides.
http://www.youtube.com/watch?v=AjWeCRlRBis&feature=player_embedded

mercredi 9 mars 2011

Punto y seguido


Pensaba en ese cielo estrellado que me envuelve cada noche, el mismo que observábamos juntos.

Pensaba en cómo explicabas con detalle alguna teoría sobre esas estrellas y yo escuchaba, más atenta al sonido de tu voz que a tus palabras.

Pensaba en cómo acabó todo; porque realmente no terminó. Sólamente abrimos un paréntesis...



... y tú decides cuando cerrarlo.

mardi 8 mars 2011

Comienza mi baile


El mundo puede girar contra mí, pero yo ya estoy acostumbrada a ir contracorriente.

samedi 12 février 2011

El misterioso país de las lágrimas

No he podido evitar sentir ese cariño hacia ti. Quizá sea por tu gran sonrisa, por tu mirada o porque me recuerdas inevitablemente desde la primera vez que te he visto a mi libro preferido; "El Principito". No es que me recuerdes a ninguno de los personajes, sino al propio libro. Me recuerdas a todas esas miradas cómplices con mi padre por las mañanas; esos momentos en los que, sin necesidad de cruzar ni una palabra, sabíamos que ambos estábamos pensando en las páginas que la noche anterior habíamos leido juntos.

Cuando comenzaron las pesadillas el médico me recomendó leerlo de nuevo. Intenté explicarle que no era lo mismo, que lo necesitaba a él; su voz suave, sus manos pasando las hojas, sus sonrisas, sus bromas... Quise decirle que después de leer algún fragmento había deseado romper el libro y me había odiado por ello... pero me conformé con negar con la cabeza cuando preguntó.

He recuperado el libro del sótano, lo traigo conmigo. Son las doce horas veinte minutos. Te espero en el banco en el que sueles sentarte por las mañanas. Sigo confiando en que aparecerás cuando el reloj marque hora capicúa, sino es así, me marcho. Tienes que estar al llegar, nunca fallas a tu horario. Además, estoy segura de que algo en ti está diciéndote que vengas sin saber que encontrarás; segurísima.
Te espero, el reloj sigue avanzando. No me falles.

samedi 8 janvier 2011

Hoy piensa en aquellos años en los que se despertaba ilusionada y corría hasta la puerta de entrada para recibir a su padre. Recuerda como tras quitarse el sombrero le daba un beso y la mandaba de nuevo a dormir, pero ella insistía en quedarse a escuchar todos los misterios que había descubierto. Si escuchaba atenta le obsequiaba con un regalo ¡Un auténtico tesoro! Cuando viajaba por Francia o Rusia le traía siempre, entreo otras cosas, un magnífico libro nuevo que devoraba en una semana como máximo. Solía decirle que algún día la llevaría con él para que ella también descubriese esos mundos y ella se pasaba días enteros soñando con ese momento.

Algunos domingos todavía echa de menos el café recién hecho y las notas en su mesa. A veces, incluso se le escapa alguna lágrima cuando ve el sombrero del fondo de su armario y cuando recuerda la promesa que quedó pendiente.
Feliz año a todos :)