samedi 8 janvier 2011

Hoy piensa en aquellos años en los que se despertaba ilusionada y corría hasta la puerta de entrada para recibir a su padre. Recuerda como tras quitarse el sombrero le daba un beso y la mandaba de nuevo a dormir, pero ella insistía en quedarse a escuchar todos los misterios que había descubierto. Si escuchaba atenta le obsequiaba con un regalo ¡Un auténtico tesoro! Cuando viajaba por Francia o Rusia le traía siempre, entreo otras cosas, un magnífico libro nuevo que devoraba en una semana como máximo. Solía decirle que algún día la llevaría con él para que ella también descubriese esos mundos y ella se pasaba días enteros soñando con ese momento.

Algunos domingos todavía echa de menos el café recién hecho y las notas en su mesa. A veces, incluso se le escapa alguna lágrima cuando ve el sombrero del fondo de su armario y cuando recuerda la promesa que quedó pendiente.
Feliz año a todos :)

10 commentaires:

  1. Jopé, qué bonito y triste a la vez. Pero sí, me encanta la forma en la que está desarrollado, y también opino que no necesito decirte nada más de lo que ya sabes;
    eres genial <3.

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  2. a veces un lindo recuerdo puede ser el tesoro más preciado. hermoso lo que escribis

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  3. la verdad q no tengo palabras para decirte!
    me encanto, es muy hermoso!!!
    gracias por compartirlo con todos..
    si te gusto lo ultimo q leiste en mi blog, te invito a q leas dia 1, dia 9, dia 15, dia 23, y dia 29...q son los primeros capitulos de las historia q leiste!
    besos, q andes lindo!

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  4. me gustan tus textos. La promesas siempre pueden cumplirse. Nunca es tarde.

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  5. no siempre se pueden cumplir las cosas

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  6. Te estás pasando. Quiero leerte ya :(
    Lorraine no hace dietas, y el zumo de pomelo le gusta a veces. Antes lo odiaba, pero a Joseph le encanta, y ella le ha cogido cariño.

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